Rowse es una colección de productos esenciales para el cuidado de la piel a base de plantas, creado por Nuria Val y Gabriela Salord como una celebración de la belleza más pura. Proponen reducir la rutina de belleza a lo esencial, utilizando ingredientes naturales para crear productos simples y efectivos para la piel. Una firma en la que confiamos y apoyamos desde el primer momento y con la que tuvimos oportunidad de trabajar junto a Isern Serra para su nuevo espacio en Barcelona.
Isern Serra rehabilitó las antiguas oficinas de 220 metros cuadrados en un edificio situado en el barrio de Poblenou. Un espacio diáfano que cuenta con una fachada con una entrada de luz natural y vistas a un patio de manzana.
El objetivo del espacio era que el lugar transmitiera los valores de Rowse Beauty. Serenidad, calma y respeto por lo natural como el propio producto de la marca. El espacio se dividió en 3 zonas: una de experiencia mas de showroom para clientes, otra zona con una mesa de reuniones central y la zona de trabajo de despacho y para eventos puntuales para exponer el producto.
En ese punto fue cuando Nuria Val y Isern Serra nos pidieron de trabajar con ellos para iluminar el espacio diseñado y pensado, sin perder los valores de la marca. Hicimos un estudio del espacio y de la distribución de lamparas de Santa & Cole para que el uso de las diferentes zonas fuera el acordado según su función.
En el caso de la gran pica creada por Robbie Whitehead propusimos un aplique neutro y clásico de Miguel Milá para que los clientes se vieran guapos en el espejo sin tener reflejos ni distracciones en una pared donde convive la gran zona de ‘aguas’ y la estantería de producto de muestra.
Junto al gran sofa de obra, colocamos una Babel como totem de luz acogedor para acompañar el rincón del olivo, símbolo del mediterráneo clásico.
El espacio de esta zona de ‘showroom’ cierra con una Tekiô de suspensión, de papel washi japonés y dimmable que delimita una zona e ilumina cuando se va la luz del día y aparece la noche.
En la zona de reuniones, sobre una mesa de mármol, propusimos la clásica GT1000 de cinta de color verde oscuro, de Raw Colors. Jugando con la combinación de colores de blanco, neutros y color verde. De gran diámetro, es la protagonista al abrir la puerta del espacio y remarca un espacio donde la gente se sienta alrededor de una mesa donde hay luz y color.
En el planteamiento de la distribución de luz y de ‘objetos’ no podía faltar La Colilla en la puerta de entrada y la composición de varias Láminas de suspensión del diseñador Antoni Arola, sobre las mesas de Enzo Mari construidas por el fotógrafo Coke Bartrina.
En otra zona mucho mas funcional y de reuniones propusimos la Nagoya. Por su simplicidad, honestidad y por sus materiales mediterráneos cálidos.
Un espacio versátil donde los protagonistas sean los productos y las personas que conviven en él cada día. Donde todo tiene que estar bien iluminado, por ser zona de trabajo y espacio de ‘belleza’. Sus fundadoras cuidan los detalles de la marca y esto se transmite a su espacio.
Cliente
Rowse Beauty
Créditos
Fotografías de Coke Bartrina.
Agradecimiento especial a Isern Serra. A Nina Masó y a Sandra Moreno.